jueves, 15 de agosto de 2013

LAS RUINAS DEL RECUERDO

 
 
Ahora que te has ido
me quedaré solo como un sonámbulo
deambulando por los rediles
de las ruinas del recuerdo,
mas no buscaré tu sombra,
porque eso eres ahora,
una sombra proyectada
por la luz del espejo de una luna de miel fallida.
Me quedaré solo tejiendo versos taciturnos
con los hilos de las flores del jardín de la nostalgia,
escucharé la marcha nupcial de Mendelsshon
para imaginar la boda que nuca tuvimos,
caminaré por el aire con las sandalias de Perseo
y volaré más arriba del norte
hasta cuando la cera de mis alas de Ícaro
la funda el sol
y caer así,
en el abismo del olvido
para no buscar tu sombra
en las ruinas del recuerdo.
 
 
 
 
 


miércoles, 10 de julio de 2013

NOSTALGIA

La nostalgia que ahora regresa a mí
no es la misma,
es otra más antigua,
más lejana que la existencia
de los dioses del Olimpo,
es anterior a Cronos.
Es una nostalgia
que no puedo olvidar,
una inveterada melancolía
como la lejanía de los recuerdos
donde ya no hay memoria.
Quisiera encontrarla
para evocar los días de la infancia,
de lluvia
de mar
de primavera,
días en los que jamás imaginé
que una noche de misterio
casi dormido, al pasar por el cementerio
llegara a mí la nostalgia del otoño
coronando mi cabeza
con hojas trémula de algodón.
 
 
 


domingo, 30 de junio de 2013

Recordatorio del primer aniversario del fallecimineto de Carlos Alberto Quiroz Cabas

Ahora que has partido para siempre,
te recuerdo más que entonces
y comprendo aún más, que en la infancia,
adolescencia y hoy en la madurez de mi vida,
fuiste el faro, pues cuando estuve a la deriva,
trazaste con tus principios, la ruta por la cual viajo
en estos tiempos posteriores a tu ausencia eterna.
En tu aniversario, escribo estas palabras
como un tributo digno para un papá
que siempre entendió que el amor de padre
nace en un instante y dura toda la vida.
 
 
 
Carlos Segundo Quiroz Quintero                   
Octubre de 1996
 
 


martes, 25 de junio de 2013

LO QUE FUISTE PARA MÍ

Siempre quise que fueras como arrebol en el horizonte
de un mar ignoto en el que la bruma cual briznas de zafir
dibujaran entre nubes tu silueta.
Fuiste para mí la canción que quise cantar tantas lunas
bajo el alero de tu ventana, y así, esperar el sol
con la ilusión de verte dormida
para devorar tu desnudez como lobo hambriento
ávido de lujuria, posarme en tu pecho y descender lentamente
hacia el vértice del volcán de tu orquídea en celo.
Fuiste para mí un silencio en el bullicio de la ciudad
una luz en la tiniebla de la angustia
una rosa en la tormenta de los vientos cruzando océanos
una vorágine en el pensamiento
un delirio en la memoria.
Todo eso y tantas cosas anteriores al desengaño
al dolor
a la desilusión,
fuiste para mí.
 


martes, 11 de junio de 2013

UNA LUZ FRENTE AL ESPEJO

Hay dos maneras de difundir la luz,
ser la lámpara que la emite,
o el espejo que la refleja.
 
Lin Yutang
 
 
 
He difundido mi luz a través del espejo de la poesía,
porque en ella me miro.
Mi luz a periodos más o menos próximos,
es diáfana como el cuarzo
o difusa cual la musa que me inspira cada día.
Cuando avanzo dentro del espejo
entro en esa virtual e incierta realdad
y en lontananza, veo que el mundo se debate
más allá del dolor y la miseria.
Subo entonces a mi torre de marfil
y desde allí, contemplo el horror de la guerra,
el látigo del hambre
que azota inclemente al combatiente.
La débil paloma de la esperanza
muere ensangrentada colgada
de la cruz del martirio.
Mi voz no se escucha
porque se ahoga en las lágrimas de esta plegaria.
Y aunque sigua la guerra
mi luz ha de iluminar el sombrío jardín
donde reposan los restos de la paloma.
A veces quiero salir del espejo
pero siento temor volver a la realidad
en la que ya lo virtual no existe
fueron los espejismos del pasado
vueltos nostalgias en poesía.
 


jueves, 23 de mayo de 2013

CUANDO EL DOLOR SE CONVIERTE EN CANCIÓN

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Gustavo Adolfo Bécquer
 
 
 
Cuando el dolor se convierte en canción
se siente un gemido de nostalgia en el corazón.
Igualmente las lágrimas se vuelven cristales
que van formando un rosario cuyas cuentas
trascienden el recuerdo de los días.
Se evocan entonces las melodías
de esa canción lastimera
y todo lo antes fue quimera
ahora sólo es dolor diluido
en el pentagrama del olvido.
Y un día…
morirá el poeta
más siempre habrá poesía
cual viajera saeta
convirtiendo el dolor en canción
para hacer su más hermosa oración.


sábado, 11 de mayo de 2013

CUANDO TERMINE NUESTRA PRIMAVERA

Todo lo que nos rodeaba era de ambos,
hasta que un día llegaron los heraldos
que traían mensajes de cansancio
en sus mochilas.
 
Lucía Gómez
 
 
 
 
Cuando termine nuestra primavera
llegarán los heraldos
con sus “mensajes de cansancio”.
Seremos entonces huérfanos errantes
flotando en los piélagos azules del recuerdo,
evocaremos los taciturnos días de lluvia
cuando “todo lo que nos rodeaba era de ambos”.
 
Y llegaron los heraldos con mensajes de adioses
en sus mochilas, como flores marchitas.    
Aún conservo tu fotografía sobre el computador
en el que escribo estos versos para ti
inspirado en ese amor tan frágil cual cristal
que el tiempo quebró.
 
En mi pensamiento tu recuerdo será perenne,
porque no olvidaré jamás
la magia ardiente del efluvio de tu pubis en flor,
la destreza de tus labios carmesí,
el aroma de tu piel de seda,
y todo eso que era de ambos
antes de que llegaran los heraldos
con sus “mensajes de cansancio”.